martes, 13 de noviembre de 2012

Tonka


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--------------ESTE LOCAL HA CERRADO SUS PUERTAS-------------------
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¿DÓNDE?: C/ Marqués del Campo Sagrado, 27. Sant Antoni. Barcelona
Google Maps 

PRECIO: 5,50€  LINK

PATATAS
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 Imponentes gajos de patata al horno impregnados de un pegajoso adobo de tomate y pimentón. Dulzonas, jugosas, melosas. Mejor cortarlas en dos para engullirlas.

SALSAAparte del unte que lleva la papa, tenemos dos tarritos con salsas a parte. La primera es una nata agria, con una textura entre la crème fraîche y la nata montada, y la segunda es una salsa de tomate levemente picante tipo sofrito, quizá con un puntillo de pimiento.

VALORACIÓNLlevan tanto amor que sólo les falta palpitar. Ni pican, ni son bravas al uso, pero el resultado es fuera de serie. No son nada baratas, pero la ración es casi el doble de lo normal y proceden de la agricultura orgánica. En el espacio se respira paz, los pasteles te susurran al oído: "métenos mano, valiente" y el brunch es de los mejores de la zona (y hay mucha competencia). Al Top15 por el conjunto tapa+amor+local.

5 comentarios:

  1. En calle Garcilaso esquina con C/.Fco-Tarrega " FREIDURIA " agradble el personal y SABROSAS sus patatas BRAVAS cerca del metro CONGRESO " TOCA-TECA " mismamente lo mismo ..( no tengo comisión )

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  2. Tienen pinta muy diferente al resto no? A ver si me paso este finde!! A ver si voy a tener que cambiar mi top ten de restaurantes de barcelona http://www.picturesofbarcelona.net/wordpress/top-ten-restaurants-in-barcelona/

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  3. Fuimos al Tonka impulsados por la buena critica que este blog hace de sus patatas bravas. El blog merece credibilidad, por tanto, puede ser que las patatas bravas del bar Tonka sean buenas. No las hemos probado. El caso es que entramos con la intención de comer las recomendadas patatas bravas y, quizás picar algo más. Entramos, observamos las primeras mesas vacías, la barra en el centro del local con la camarera atendiendo a unos comensales y fuimos hasta el fondo del establecimiento donde nos sentamos en una de sus mesas vacías. Había dos ocupadas y el resto a disposición. Hasta aquí, es lo corriente. Entrar, sentarse y esperar que te atiendan.
    Pasados unos instantes, irrumpe la camarera con garbo y tonalidad agresiva, exclamando directamente la pregunta ¿Vais a comer algo, a cenar?
    Sorprendió su tonalidad agresiva pero, se le respondió que pretendíamos unas patatas bravas y…..!! ¡¡ …..Y, con tonalidad mucho más agresiva que la inicial nos replica, siempre exclamando: Es que habéis entrado, no habéis preguntado nada, ni habéis dicho buenas noches, os habéis sentado en la mesa y esto no es corriente!!!!
    Segundos de silencio por atónitos y respondí con tonalidad muy pausada que precisamente, entendía muy corriente nuestra conducta y que lo que no me parecía corriente eran sus exclamaciones. Volvió a repetir parte de sus exclamaciones y, se fue. Seguimos unos segundos más atónitos y decidí marcharnos. Así lo hicimos.
    Es pertinente añadir a este comentario que éramos dos hombres. Uno 60 años y el otro 30 años. De aspecto corriente, vestidos de forma corriente y, entramos en el establecimiento de forma corriente –con moderación y casi recato- como lo hacemos en otros bares y restaurantes, con cierta frecuencia para comer y probar, por motivos profesionales.
    En esta ocasión, no podremos hablar de su cocina.

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  4. Las bravas no las probé pues acabo de descubrir la web, pero decir que este bar es muy caro. Dicen, en plan oferta, caña y tapa 2e. Pues bien, caña si, pero tapa? Una mini tostada de pan con un trozito de 1cm de salmon.
    Asi que no me extraña que las patatas sean caras. Curiosidad, cuanto piden?

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  5. Malísimas. Y la camarera superseria, amargada y antipática. Vamos, antiamorosa a tope.

    Tras probar varias bravas del TOP 15 de este blog, he ido esta tarde-noche al Tonka con mi hija pequeña, que tiene 11 años, porque es un sitio que está cerca de nuestra casa y nos hemos animado.

    La niña se ha comido dos gajos de patatas y no ha querido más. Yo he comido la mitad de la ración y el resto las he dejado. Las patatas estaban duras y la salsa era absolutamente mediocre.

    No nos han puesto dos salsas como aparece en el artículo, nos han puesto sólo una: la de tomate con sofrito de hierbas aromáticas.

    Eso no son patatas bravas, porque no pican, sólo saben a hierbas. Es como masticar una patata cruda ñaca ñaca que la muerdes directamente del cesped de un campo de fútbol.

    No entiendo dónde está el amor del que se habla en el texto. Imposible hacerlo con menos amor ¡Menuda bazofia de producto!

    Sin duda, las peores patatas que nos hemos comido en nuestra vida, no ya bravas, sino de cualquier estilo.

    Son muchísimo mejores las "bravas" de cualquier Paqui de Paral.lel. Pagas 1 euro por una ración grande de patatas congeladas, pero bien fritas, y con una salsa picante, industrial, pero comestible.

    En cambio, aquí pides una Fanta y sólo tienen Schweppes. Pides una Estrella y sólo tienen Moritz. Pides unas bravas y te dicen que están hechas al horno, y que no pican. Nada es lo que es excepto los 10 eurazos que te clavan por las dos bebidas con semejante porquería.

    Ni en el TOP 1 Millón incluiría yo semejante caca. En serio, qué estafa. Puaggggggggggg!!!

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Salut i braves!