miércoles, 21 de agosto de 2013

Bar Nino

¿DÓNDE?: BAR NINO. Rambla de Prim, 45. Besòs-Maresme (Barcelona).
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PRECIO: 4€  LINK

PATATAS
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Tetraedros y cubos de los de toda la vida. No van a innovar en nada, lo que ves es lo que vas a probar, una corteza gruesa con un tierno interior. Bastante aceitosas.

SALSA: El tono brillante de la salsa roja asusta pero no, no es industrial, es casera: tomate frito con especias y bastante picante. El all-i-oli es una pasada: fluido, suave, sedoso y con el punto perfecto de ajo para no cargarse el conjunto.

VALORACIÓN: Es la tapa estrella del garito y se nota. La terraza es un alboroto de indígenas y cuatro forasteros ávidos de fritanga de extrarradio. Les llaman "revueltas" y se acompañan casi siempre de chocos, pulpo y lacón. No por ser un local de casi-periferia es barato precisamente (la ración son 4€), pero el tapeo en general es más que asequible y auténtico. Imprescindible en el barrio y Top15 de Barcelona directo. Si no fuese por el exceso de aceite, estarían incluso más arriba.

martes, 6 de agosto de 2013

Pijama restaurant

¿DÓNDE?: PIJAMA RESTAURANT. Granada del Penedès, 29. Sarrià-Sant Gervasi (Barcelona).
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PRECIO: 2,50€ + extras  LINK

PATATAS
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 La que hacía tu abuela en casa. La peña se las quiere pillar en plan take-away, pero no les dejan, porque pierden toda su gracia. Crujientes, dulces, al punto de fritura y de sal. Sobresalientes

SALSA: Las patatas vienen por defecto con ketchup y mayonesa, pero por 0.50€ adicionales, les puedes añadir un all-i-oli muy suave y sin complicaciones, o una salsa brava muy dulzona basada en tomate (con sus pepitas) y con un picante curioso y ligero. En la foto tenéis las cuatro.

VALORACIÓN: La ración es muy generosa, y por 2.50€ está de lujo. Con las otras dos salsas, son 3.50€, que sigue siendo un precio imbatible en la zona. Entran directas en el olimpo de las mejores patatas fritas de Barcelona, junto al Xapakó o el Estrela Galega. No son bravas ortodoxas y no entran en el Top15, pero váis a encontrar el distintivo de Patatas bravas de Barcelona en la puerta porque son un escándalo de buenas. Acompañadlas con alguna de sus hamburguesas y flipad un rato. ¡Ah, y al loro con su menú del día!